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El Masters desde adentro. Lo que siempre quisiste saber

Javier Pintos 02 may 2020

Recorrer el Augusta National nos invita a imaginarnos jugando ahí… ¿Es tan difícil como parece? Te contamos todos los secretos de ese campo sencillamente irresistible.

Cada segunda semana de abril nos maravillamos con la perfección de Augusta National Golf Club (ANGC) en la televisión y vivimos cuatro días pegados a la pantalla mirando el torneo que todo jugador quiere ganar. Ese que los transporta a la inmortalidad, en un campo que no es como fue creado originalmente, que tiene casi 600 yardas más que en 1997, pero que es de una belleza inimaginable. Una perfección en su mantenimiento que no se ve en ningún otro campo del mundo. Pero hay algo que es cierto: la televisión no le hace justicia. Lo que se vive estando ahí es inigualable.

El hoyo 9 de Augusta National Golf Club, un par 4 dogleg a la izquierda donde el green está mucho más elevado en relación al fairway

Todo empieza con la llegada al club, una señal de radio propia y cientos de personas organizando el tránsito varios kilómetros antes para que las 40 mil personas que asisten por día ingresen lo más rápido y ágilmente posible, con la ansiedad que muchos traen en su primera vez. Luego, la puerta del club es un monumento a la organización. Hay filas largas y parece que el ingreso va a demorar una eternidad, pero en menos de 5 minutos escucharás "Welcome to the Masters", la frase de bienvenida con la que cada persona es recibida en los molinetes, y estarás adentro. Se accede por la zona de práctica y ya se ve lo perfecto que es todo… parece una pintura. Antes de llegar al enorme tablero a la derecha del hoyo 1 se pasa por el gigante proshop (visita obligada, con muchísima variedad) y el puesto central de comidas que da el ejemplo de que no es necesario vender caro para brindar servicio, variedad y calidad con un gran detalle: no se ven marcas, todo tiene el logo del Masters.

En lo que respecta al campo en sí, los hoyos 6-10-18 son los que más llaman la atención por su tremendo desnivel a quienes están ahí por primera vez. Luego están los greens, con muchísimo más movimiento respecto de lo que se aprecia por televisión. Pronunciadas pendientes, muchas de ellas en el medio de la superficie, como en el 1, 5, 6, 14 y 17. El pasto es mucho más perfecto de lo que se puede imaginar. La cantidad y variedad de flores (no son sólo las azaleas) nos enseñan que decorar los campos con colores los hacen mucho más bellos y llamativos.

El hoyo 3 es el par 4 más corto del campo y algunos pegadores largos se tientan con tirar al green desde el tee

Y por último, lo más importante: hace tiempo se creía que ingresar a Augusta y vivenciar todas estas maravillas era una utopía, pero ya no lo es. Si eres golfista y te gusta el Masters, tienes que ir a verlo, aunque sea una vez.

¿Augusta National Golf Club es tan difícil como parece?

Jugarla es un anhelo para la mayoría de los golfistas… Cada uno trata de imaginarse cómo sería su desempeño allí. Las rondas no necesariamente se juegan desde los tees de campeonato sino desde los “Member Tees” (unas 900 yds. más corta que la de campeonato e incluso más corta que mucho de los campos que suelen jugar.).

En una primera impresión, parece amistosa con poco rough, amplios fairways y montes de pinos con ramas altas, que dan una opción de recuperación. El pasto es tan perfecto que no parece posible tener un mal lie en ningún sitio.

Pero la verdadera respuesta llega cuando se ven los greens, no de gran tamaño, pero con muchísimo movimiento y una velocidad inimaginable. Un muy buen jugador de green puede quedar en ridículo en Augusta National si no logra ajustar su golpe. De hecho, una estadística del Masters 2015 ilustra lo que puede pasar: en los primeros 36 hoyos, Kevin Stadler acertó 30 greens en regulación, y Jordan Spieth 28. El primero no pasó el corte por 5 golpes, mientras que el segundo lideraba el torneo por 5, lo cual demuestra la preponderancia que tiene el juego sobre el green en Augusta National.

Sólo unos pocos afortunados han logrado jugar en Augusta National… Al resto nos queda imaginarnos cómo sería esa experiencia. Recorrer el campo en persona nos da una idea de lo difícil que puede llegar a ser…

¿Por qué asistir a las rondas de práctica y no a las de campeonato?

Las razones son muchas.

En primer lugar, el precio. El costo de una entrada de jueves a domingo a veces hasta triplica a la de lunes o martes (las de miércoles son 50 por ciento más costosas que las de lunes y martes).

Por otro lado, en las rondas de campeonato está terminantemente ingresar con devices de cualquier tipo, por ende queda prohibido filmar y tomar fotografías, mientras que en las prácticas sí se puede (solo con cámara, no telefono, no tablet)… Nadie quiere irse de Augusta sin inmortalizar ese recuerdo.

Pero además, si bien en la entrada a Augusta se comienza a notar la perfección en la organización del evento (no hay nada fuera de lugar y todo fluye sin errores, empezando por los baños y los puestos de comida), la verdadera estrella es el campo: esa maravilla pensada por Alister Mackenzie y Bobby Jones, con sus extraordinarios y movidos greens, sus amplios y permisivos fairways, su variada cantidad de plantas y flores, los impresionantes cambios de nivel (los hoyos 7-10-18 son los que más llaman la atención en la primera visita), y su mantenimiento en estado inmaculado. Un espectáculo para todos los sentidos.

(El tee del 1 y el green del 9 es una de las zonas más transitadas por los patrons)

En los días de práctica es posible apreciar mejor el campo, recorrerlo, pararse en lugares estratégicos y ver cómo los jugadores, que están mucho más distendidos que de jueves a domingo, la estudian, prueban putts y chips en todos los greens, y evalúan distintas opciones desde los tees de salida. La experiencia es mucho más completa y gratificante.

Y por último, varias leyendas del golf son ex-campeones del Masters: Crenshaw, Watson, O´Meara, Lyle, Couples, Nicklaus, Player. Si bien no compiten, durante esa semana es posible verlos y disfrutarlos por el club, mientras son tratados como héroes, como se merecen.

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Comentarios

  • Ramón Mendez
    12/05/2020 10:15
    Espectacular , me apuntaré para el próximo masters
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