Contactar al Experto

close
0810–888–9009

Dr. Alister Mackenzie: Sus 13 Principios en Arquitectura de Campos de Golf

Javier Pintos 24 abr 2020

Diseñador de Augusta National y el Jockey Club Argentino, conoce sus recomendaciones para un diseño ideal. ¿Todavía están vigentes?

Inspirado en el Old Course de St. Andrews y en su experiencia diseñando estrategias de camuflaje durante la guerra, Mackenzie se destacó por desarrollar magníficos diseños que integraban las características naturales de los emplazamientos, a la vez que resultaban entretenidos y desafiantes para jugadores de todos los niveles.

Hace unos años jugamos en Pasatiempo (el club que eligió para vivir en California) y conocimos los 13 principios que para Mackenzie debía cumplir un campo de golf ideal, publicados en su libro “Golf Architecture” de 1920:

1. El campo debería tener bellos entornos

("The Course should have beautiful surroundings")

No siempre es posible cumplir con este principio, ya que no muchos campos cuentan con un terreno de una belleza natural como Kingsbarns (Escocia), Cypress Point (California), Chapelco (Argentina), o Kape Kidnappers (Nueva Zelanda). Pero sí es posible lograrlo con la ayuda de buenos paisajistas que diseñen entornos con gran vegetación, árboles variados y flores de todo tipo (como las azaleas del hoyo 13 de Augusta). Y, sobre todo, maximicen la prolijidad en su mantenimiento para que resulte agradable a los ojos aun estando rodeado de calles y casas, como Merion East. Es un gran principio para tener en cuenta si un campo de golf, además de ser competitivo, quiere agradar al golfista por su belleza natural o artificial.

2. El campo, cuando fuera posible, debería estar diseñado en dos vueltas de 9 hoyos cada una

("The Course, where possible, should be arranged in two loops of nine holes")

En inglés, a la Ida se le dice “Out” y a la Vuelta se le dice “In”, ya que cuando el golf fue creado sus campos tenían 9 hoyos que se alejaban del Club House hasta el punto más lejano, desde donde se retornaba terminando con el green del 18 enfrentado al Club House. Cuando el golf llegó a USA, esta tendencia cambió para lograr que tanto el hoyo 9 como el 18 llegaran al Club House. Así están diseñados la enorme mayoría de los campos modernos, lo cual facilita el desarrollo de eventos y también favorece el crecimiento del golf de 9 hoyos.

3. Debería haber una gran proporción de hoyos de 2 tiros –pares 4- y al menos cuatro hoyos de 1 tiro –pares 3-

("There should be a large proportion of good two shot holes and at least four one-shot holes")

La gran mayoría de los campos modernos son par 72, con 10 pares 4 (40), 4 pares 3 (12) y 4 pares 5 (20). Obviamente no todos son así: hay campos de 5 pares 3 y pares 5 como el Olivos Golf Club, otros campos de par 70 como Playa Grande con 5 pares 3, y alguna par 73 con 3 pares 3 solamente como el Club de Golf del Uruguay, también diseñado por el propio Alister Mackenzie. A lo que el Dr. Mackenzie se refería con este principio es a que un gran campo debe tener variedad en sus hoyos, no sólo en el largo o el tamaño de los greens, sino en la orientación, la presencia de doglegs, la forestación, etc. Se suele decir de Merion o Pine Valley que un jugador necesita todos los palos de su bolsa para poder jugarlos. Un diseño que logra desafiar así a un golfista seguramente sea apreciado como un gran campo.

(El Club de Golf Uruguay, en Montevideo, es un par 73 diseñado por el Dr. Alister Mackenzie)

4. Debería haber poca distancia entre un green y el siguiente tee de salida

("There should be little walking between greens and tees")

Éste es un enorme principio que lentamente está siendo olvidado en el golf moderno ya que muchos de los nuevos campos nacen para potenciar proyectos de Real Estate. Esto crea una enorme distancia entre green y siguiente tee complicando el caminarlos. El golf debiera ser concebido como una caminata de 4 horas para jugar con amigos. Compartir las caminatas entre tiros es parte fundamental del disfrute.

Muchos de los campos modernos de USA o España nacieron para jugarse en carro eléctrico, lo que va en contra de la naturaleza del golf, complicando además la logística para recibir eventos de profesionales.

5. Cada hoyo debiera tener su propio carácter

("Every hole should be different in caracter")

Pine Valley, donde Wegolf ha jugado varias veces, es el ejemplo conocido más perfecto: allí no hay dos hoyos parecidos. Cada uno tiene su “personalidad” y requieren una gran variedad de tiros. Todos los hoyos son extraordinarios. Cada hoyo debe ser especial y único, exigiendo al golfista y obligándolo a pensar cada tiro. Mar del Plata Golf Club es una de las más perfectas creaciones del mundo: un diseño en un terreno muy pequeño y con mucha creatividad para hacerlo diferente cada vez que se lo juega.

(En un pequeño territorio de 20 hectáreas se encuentra el Mar del Plata Golf Club)

6. Para los tiros al green no debería haber tiros “ciegos”

("There should be a minimum of blindness for the approach shots")

En el golf antiguo se le llamaba “approach shot” al golpe al green. El primero en los pares 3, segundo en los pares 4 y tercero en los pares 5. Lo que el Dr. Mackenzie indica es que en estos golpes el golfista debería poder ver la bandera (el objetivo) para evitar las sorpresas y el azar. Si bien hay muchos hoyos en los que el tiro al green es “ciego” y, aun así, son interesantes (“Spectacles”, el 14 de Carnoustie, como uno de los mejores ejemplos), coincidimos en que lo mejor es ver a lo que uno debe acercarse (por ello la palabra “approach”). Es lo más justo.

7. Debería haber infinidad de variedad de tiros en los diferentes hoyos… (con cada palo utilizado)

("There should be infinite variety in the strokes required to play the various holes... (with every club utilized)")

En el ideal de campo de golf, cada hoyo debiera ofrecer la posibilidad de ser jugado de diferentes maneras por un mismo jugador. Un perfecto ejemplo de esto es el par 3 del 16 de Augusta National, donde las diferentes plataformas del green dan varias posiciones de banderas. Si a esto le sumamos los diferentes ángulos de ataque que ofrece el tee de salida y el largo de este tee, es posible pegar desde un hierro 9 con fade hasta un hierro 6 con draw si la bandera va al fondo. El Old Course de St Andrews, por su parte, tiene una orientación mediante la cual 7 hoyos van, luego 2 vuelven, otros 2 van y los últimos 7 vuelven. Si uno juega con viento en la dirección exactamente opuesta, juega dos campos totalmente diferentes. Lo mismo pasa en Mar del Plata Golf Club: los pares 3 #8 (125 yds) y #12 (178yds) comparten los extremos opuestos del mismo tee box, uno juega al sur y el otro al norte, y es posible usar el mismo palo para ambos según de donde sople el viento.

8. Se debería evitar el fastidio causado por buscar pelotas perdidas

(There should be a complete absence of the annoyance and irritation caused by the necessity of searching for lost balls)

Esto no implica que no haya hazards ni que un tiro extremadamente malo no sea castigado por ir fuera de límite o perderse en un denso rough. Implica evitar lo más posible el mal humor que causa buscar una pelota o incluso perderla. Es bueno que haya montes de árboles y que ellos le creen una dificultad a recuperarse de un tiro defectuoso, pero que no sean excesivamente penalizantes al punto de perder la pelota. Augusta National y el Jockey Club Argentino son buenos ejemplos: son muy escasos los fuera de límite que realmente juegan, y es muy probable es que un jugador de cualquier nivel termine la ronda con la misma pelota que puso en el tee del 1.

(La Colorada del Jockey Club Argenino no tiene házards de agua)

9. El campo debería ser lo suficientemente interesante como para que incluso el jugador scratch quiera mejorar su juego

("The Course should be so interesting that even the scratch player is constantly stimulated to improve his game")

Un campo de golf debe desafiar a todos los jugadores, desde el profesional hasta el amateur de hándicap 54, de acuerdo a su nivel de juego. El hándicap muestra el nivel de habilidad de un jugador y el campo debe ser justo con sus habilidades y desempeño. ¿Cómo se logra esto? Con tees de salida que den el largo de cada hoyo de acuerdo al hándicap. Muchos campos modernos con suficiente espacio para construirse tienen 4 y a veces 5 sets de tees de salida, midiendo desde 5.000 hasta 7.200 yardas. Es posible combinar tees de salida usando en cada hoyo el tee que le divierte para jugar el total de yardas que tiene ganas de jugar.

Los hazards y los cross bunkers deberían penalizar pero dar oportunidad de recuperar, para que cada tiro fallado no se convierta en una pesadilla. Y los greens con su velocidad y su tamaño debieran permitir una combinación de banderas cortas-medias-largas que sean fácil-intermedia-difícil. Ni en el torneo más importante del mundo se puede poner 18 banderas extremadamente difíciles: se le debe dar al jugador la posibilidad de atacar de vez en cuando.

10. El campo debería ser diseñado para que jugadores de todos los niveles lo puedan disfrutar aun cuando el score sea alto

("The Course should be so arranged that (all levels of players can) enjoy the round in spite of ... piling up a big score")

Una continuación o complemento del principio anterior: el campo, además de prolijo y bien mantenido, debe presentar un nivel de competitividad al que todos los jugadores puedan enfrentar. El campo debe poder divertir y desafiar por igual a todos los jugadores, sean scratch o hándicap alto. Es una importante responsabilidad del jugador elegir el set de tees correctos, para evitar un desafío que por inalcanzable se vuelva aburrido, o una simpleza que resulte poco desafiante. La R&A recomienda que los aficionados deberían jugar hasta 6.000 yardas y que solo los muy buenos jugadores deberían estirarse hasta las 6.500.

11. El campo debería estar tan bien invierno como en verano, los fairways deberían estar prolijos y consistentes y los ante greens deberían estar igual de consistentes que los greens

("The Course should be equally good during winter and summer, the texture of the greens and fairways should be perfect and the approaches should have the same consistency as the greens")

Todo buen campo de golf debe estar bien mantenido tanto en invierno como en verano, otoño y primavera. Ninguna estación del año es excusa para tener un campo desprolijo, con mal pasto o con los greens en mal estado, desparejos o enfermos. Se sabe y se entiende que a lo largo del año un campo de golf necesita mantenimiento preventivo (como aireado y top dressing de greens, por ejemplo), pero una vez que el trabajo se terminó, el campo debería estar en perfecto estado de mantenimiento.

Lograr esto requiere diferentes trabajos según la zona geográfica donde se ubica el campo: en el estado de New York, extraordinarios campos como Winged Foot, Shinnecock Hills, Oak Hill, Bethpage Black o Liberty National, cierran en invierno por la nieve y no es necesario resembrarlas. Estos campos tienen un único pasto, que esta impecable de abril a noviembre.

Hay campos en los que se juega todo el año en los que se suele resembrar pasto de invierno en greens y tees de salida, siendo aquellos con más presupuesto los que resiembran también sus fairways, como PGA West en Palm Springs o alguno de la costa del sol en Marbella. En los fairways no es estrictamente necesario: se puede no hacer y aun así el campo se mantiene prolijo y jugable, aunque estéticamente no sea lo más agradable.

Por otro lado, las especies de árboles son un aspecto a tener en cuenta al diseñar un nuevo campo. Lo ideal sería utilizar árboles que tengan hojas durante todo el año, evitando las especies que pierden sus hojas en invierno, ensuciando el fairway y contribuyendo a la perdida de pelota.

12. Debería haber un número suficiente de tiros en los cuales el jugador deba volar por encima de obstáculos, sean hazards o simplemente bunkers

("There should be a sufficient number of heroic carries")

En cada campo debe haber algunos tiros donde el jugador se vea intimidado por lo que ve y deba sacar lo mejor de sí para volar a través de un obstáculo. Por supuesto, esto debe estar acorde con el nivel de cada jugador y por ello volvemos a la importancia de elegir el correcto set de tees de salida para jugar. Un “heroic carry” puede ser volar un cross bunker para tener una mejor línea de ataque para el segundo tiro en vez de jugar a buena (como el hoyo 18 de Mar del Plata y su famoso bunker “Porth Arthur”). Otro ejemplo es el 17 del TPC Sawgrass, a pesar de ser un par 3 de 125 yardas.

(El par 3 del hoyo 15 en Cypress Point, California)

13. Los greens y fairways deberían ser lo suficientemente ondulados

("The greens and fairways should be sufficiently undulating")

Acá Mackenzie se remite a su amor y pasión por el Old Course de St Andrews: “solo la mano de la naturaleza puede haber esculpido algo tan perfecto”. Hace referencia a sus fariways naturalmente ondulados (de hecho, el fairway del 16 con las sombras largas del atardecer son impactantes). Si bien el terreno marca la primera pauta, es tarea del diseñador y los “shapers” generar ese movimiento de tierra para crear fairways con desniveles artificiales y que el campo no sea un cuadrado plano, monótono y aburrido.

(Los desniveles que presenta el fairway del 16 en la Old Course)

En los greens, para crear cierto desafío, los diseñadores deben pensar en caídas y plataformas que nos permitan variar posiciones de banderas y en los cuales no haya putts planos, de manera que el jugador necesite estudiar bien sus putters y que leerlos bien sea un desafío extra, aunque las caídas no sean pronunciadas.

Mackenzie fue un maestro en esto, en particular en la creación de ante greens falsos, porciones de green en los que la pelota jamás se detendrá y donde no se podría pensar en poner el hoyo, como la primera parte del 14 de Augusta, el 12 de la Colorada del Jockey Club o el frente del 16 de Pasatiempo.

Si hablamos de greens ondulados y creativos, el Castle Course de St Andrews es un perfecto ejemplo de ello, aunque para muchos resulten exagerados.

Estos son para Dr Mackenzie, considerado el “Diseñador del Siglo XX”, los principios que deberían estar presentes en el diseño de un campo de golf.

Viajes relacionados

Comentarios

  • Vicente M.A. Falaschini
    27/05/2020 17:22
    Muy buen ejemplo el del 8-12 de PLaya Grande. He jugado muchos años alli y sucede tal cual lo menciona. Muy linda nota para leer.
  • Alister Mackenzie
    12/05/2020 11:55
    Muy linda foto del 15 de Cypress. Pocos saben del tee original que apenas se ve sobre la izquierda, un ángulo un poco menos complicado y desde donde se ve menos del Océano.
Déjanos tu comentario

Tu email no va a ser publicado

Quiero suscribirme

Posts destacados

Roberto De Vicenzo: El Maestro

Roberto De Vicenzo: El Maestro

Las historias detrás del golf

Las historias detrás del golf

Termas de Río Hondo, un novedoso concepto en diseño

Termas de Río Hondo, un novedoso concepto en diseño

Cómo prepararnos para la ansiada vuelta al golf

Cómo prepararnos para la ansiada vuelta al golf

Córdoba, capital del golf argentino

Córdoba, capital del golf argentino

Categorías