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Cómo hacer para jugar el Old Course de St. Andrews

Javier Pintos 05 may 2020

Jugar el Old Course de St. Andrews es uno de los mayores anhelos de los golfistas. Pero jugar este mítico campo no es lo único para hacer aquí: visitar St. Andrews es mucho más que esto. En este artículo explicaremos las diversas formas de conseguir el ansiado tee time en la “Auld Lady”.

Cómo hacer para Jugar el Old Course

Hay muchas maneras de poder jugar el Old Course de St. Andrews y cada una de ella tiene beneficios y también desventajas.

1. Guaranteed Tee-Time con un Authorized Provider:

La forma más fácil es contratar a un Authorized Provider como Wegolf (único en Sudamérica desde 2011) con un año o más de anticipación y ya tener la certeza del día y hora en que se va a jugar, pero obviamente es la opción más cotosa de todas. Se arma un paquete y el tee time del Old Course viene con una segunda ronda en otro de los campos de St Andrews Links Trust como New Course, Jubilee o Castle, pero también puede ser Eden, Duke´s o Strathtyrum. La desventaja es que no se puede comprar solo el tee time sino el paquete, pero el gran beneficio es que más de un año antes uno puede tener confirmado y garantizado un Tour incluyendo los 5 campos de Escocia que actualmente son de la Rotación de The Open: Muirfield, Ailsa (Turnberry), Royal Troon y Carnoustie junto con Old y New hacen del viaje algo difícil de igualar. El costo de un viaje así arranca en las 2.900 libras en base doble siguiendo según el alojamiento elegido y el momento del año.

2. Private Aplication:

La segunda mejor opción con algo de anticipación es la private application a fines de agosto, pero los resultados se conocen hacia fines de octubre y puede ser tarde para conseguir lugares en otros campos demandados como Troon, Muirfield o Carnoustie, siendo ésta la desventaja, además de una baja tasa de éxito comparable con la lotería de las entradas para el Masters de Augusta. El costo de esta alternativa es unas 300 libras por el tee time en Old Course, más un segundo campo, pero a ello hay que sumarle los otros green fees, alojamiento, traslados y la dificultad de poder ensamblar el rompecabezas con éxito.

El green del 17. De fondo el hoyo 18 y el edificio de la Royal & Ancient

3. Ballot:

El ballot solo sirve para quienes ya están en la ciudad o llegando en las próximas 48hs. Es decir, viajar a St Andrews sin el tee time en el Old Course y aplicar al ballot con 2 días de anticipación a la llegada a la ciudad. Es viable y posible, y recomendamos estar al menos unas cuatro noches en St. Andrews para mejorar las chances, pero si el Old Course se confirmara (el green fee cuesta 280 libras), habrá que ver qué pasa con la flexibilidad de otros campos para cambiar tee times. Esta alternativa genera una gran incertidumbre y ansiedad y la sola posibilidad de quizás no tener éxito crea una sensación de vacío que sólo desaparece cuando el sorteo es exitoso. En mi caso tuve la suerte de salir sorteado dos veces y muchos de nuestros clientes en esta década han tenido la misma suerte. Pero al no ser una certeza, no es una alternativa recomendable para quien planea hacer este viaje una vez en la vida.

4. Pasar la noche y rezar en el Old Pavilion:

El Old Pavilion es la casita donde se abona el green fee antes de jugar, ubicado a la derecha del tee del uno, junto al putting green. Desde esa oficina se manejan las reservas, y a media noche se empieza a armar una fila de golfistas fanáticos con sus palos y algunos con bolsa de dormir, que forman una fila, para pasar la noche y acceder a los lugares que se cancelen al día siguiente (a un costo de 280 libras el green fee). Es puro azar y adrenalina, pero la única manera de acceder a los “no-show” por orden de llegada. Es importante considerar que si tuvieran la suerte de conseguir un lugar, seguramente no podrán jugar con sus amigos, ni elegir horario. En mi caso lo hice dos veces y la experiencia de pasar la noche al aire libre, en la cuna del golf, con golfistas fanáticos de todo el mundo fue única e inolvidable. Me ha tocado llegar 12:30am y ser el primero, y pasar una fría noche de “verano” abrigado con una manta y dormitar por unas cinco horas hasta que la oficina abrió y me asignaron un lugar.

Pasar la noche en el Old Pavillion es todo un desafío, pero la recompensa es muy alta: jugar ese mismo día el Old Course

Una derivación de esta posibilidad es acercarse al tee del 1 cada tanto, durante el día, solo o con amigos, ya que hay lugares reservados para Members de la R&A que a veces no se usan (sobre todo en días de clima dudoso) y es otra manera de poder jugarla. De esa manera logré jugar en 2019, con un muy amable hombre mayor de Indianápolis, y al no haber nadie más jugamos solos. Fue increíble ver al starter ofreciendo lugares para pegar que nadie estuviera preparado, en la primera semana de julio, en plena temporada alta.

Hasta allí las diferentes alternativas para poder estar parado en ese tee del hoyo 1. Temblar como quizás nunca antes y sentir los mejores nervios que un golfista amateur puede imaginar, siempre con público y fotógrafos aficionados. Mi primera vez, en 2011 y con amigos, tenía la sensación de que no iba a poder hacer contacto con la pelota. Pero esos 15 segundos eternos pasaron a ser una de las experiencias más inolvidables que recuerde en un campo de golf.

Vivir en el Pueblo y la Ronda en el Old Course

Ir a St Andrews no es sólo jugar el Old Course. También se trata de vivir el pueblo con sus muy amables habitantes, recorrer sus bares, conocer y hablar con golfistas de todo el mundo, investigar y comprar algún recuerdo en los proshops. Pasar, cada tanto, por el tee del 1 y green del 18 y ver las caras de emoción de quienes están por jugar o terminando la ronda. Me ha tocado ver llorar casi desconsoladamente a un padre y su hijo luego de terminar la ronda y cuando me acerqué a preguntarles el hijo me dijo “golf means everything for my dad, this trip for him feels like his legacy to me in life”. Es recorrer los pequeños hoteles y ver zapatos de golf viejos como floreros, cuadros de golfistas de todas las épocas, es entrar a un bar y ver todas las marcas de golf juntas en gorras, sweaters y ver muchas bolsas de palos estacionadas afuera. El golf es 24x7 en St Andrews.

En el pueblo todos los habitantes juegan al golf y cada uno tiene una historia para contar. Es gente muy amable, cordial, generosa y deseosa de compartir su modo de vida con los visitantes. A dos cuadras del green del 18 hay un orfebre que hace réplicas de trofeos incluida la Claret Jug y el Cinturón original. ¿Por qué no pensar en que ese sea el premio de un torneo entre amigos en Escocia y tener una foto levantando la Claret Jug en el 18 del Old Course? ¿Quién no se ha sentado a tomar una pinta en el Dunvegan en silencio a escuchar el ruido de los golfistas hablando de golf y nada más que golf?

Mi primera recomendación, al llegar al pueblo, es ir al tee del 1 y green del 18, quedarse en silencio, admirar la vista y ver las reacciones no sólo de los golfistas sino de los transeúntes que se asoman y se detienen a admirar el lugar. En ellos también se ve la emoción de visitar un lugar sagrado. Y, por qué no aplaudir si vemos un buen golpe o un putt embocado en el hoyo 18. Ese golfista sentirá esos aplausos como si hubiera ganado el Open.

Jugar el campo tiene muchos momentos especiales: los nervios de conseguir el lugar, el momento previo a ejecutar el tiro de salida del 1 -seguramente ante algunos espectadores- y los dos hoyos finales donde uno junta emociones que a veces llegan a las lágrimas en señal de agradecimiento. En sí, el campo no es complicado, incluso para los más altos hándicaps. Tiene alternativas para fallar y los fairways son anchos, lo cual lo hace atractivo porque no importa el nivel, se puede hacer un score alrededor del par con el hándicap.

Dentro de la ronda hay algunos momentos que resaltan, además del primer golpe. El “loop” (hoyos 7-11) donde el campo llega a su extremo más lejano y los hoyos se cruzan, el food truck del tee del 10, el green del 11 como punto más alejado y la vista de la ciudad de fondo, el drive del 17 por encima del hotel, el drive del 18, la foto en el Swilkan Brige y el putt final, quizás con algún aplauso si hay gente mirando y saludo con los compañeros de juego.

Es posible que luego de jugar el Old Course uno se quede más tiempo en el pueblo y es importante seguir viviéndolo. Visitar el New Course Club House para un almuerzo, conocer el Old Course Hotel y su Pub aunque uno no se hospede allí, visitar la Universidad, caminar por el Cementerio y sacarse una foto en la tumba de Old Tom y Tommy Jr Morris, son momentos que un enamorado del juego se tiene que dar el gusto de vivir.

Fundada en 1413, la Universidad de St. Andrews es la 3a mas antigua del mundo de legua inglesa

St Andrews Links tiene siete campos propios: Old, New, Jubilee, Eden, Castle, Strathtyrum y Balgove, Kingsbarns está cerca junto con ambos campos del Fairmont Hotel (Torrance y Kittocks), Crail Golfing Society tiene otros dos campos. Carnoustie está a 45 minutos. Es posible quedarse 10 días en St. Andrews y cansarse de jugar al golf. Y ese quizás no sea un viaje de elevado costo: una alternativa muy recomendable.

En 2019 participé por primera vez del Eden Tournament para sentir la adrenalina de la competencia (como ellos lo llaman) y fue una extraordinaria semana a pesar de no haber jugado bien en el evento principal, pero ello me dio la oportunidad de jugar otros dos eventos, conocer otros campos que tenía pendientes e incluso visitar Dumbarnie, recorrerla entera y hasta ejecutar algunos golpes. Abre en 2020 y será una visita obligada.

St. Andrews es mucho más que un viaje, incluso es más que una experiencia: es una emoción continua desde que uno llega hasta esa mirada perdida cuando uno se aleja con el viaje terminando para decirle “hasta luego”. Mientras mis piernas me permitan jugar al golf, volveré a St. Andrews a reencontrarme con la esencia de este noble juego que llamamos golf.

* Javier Pintos es Director de "Viajes a Medida" de Wegolf, reviewer de TOP100 Golf Courses y ha jugado todos los campos que fueron sede del The Open

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Comentarios

  • Ramiro Lopez Bustos
    11/05/2020 19:10
    Jugamos mi sra y dos hijos en el 2015 y luego en el 2018 también con mi sra y nuestra hija. Realmente una experiencia unica. Imborrable. El mítico campo y todo el entorno. Este año no pudimos estar por el covid-19, pero ya tenemos tee time para el año que viene.Un campo relativamente sencillo si vas derecho y sin viento. De otra manera se hace difícil.
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